Anoche soñé que no me llamabas. Tenías el tiempo y los medios para hacerlo, aún así, en mi sueño optabas por una postiza indiferencia. "¿Por qué carajos no lo hiciste, si creo que realmente quieres hablar conmigo?", me preguntaba... Luego desperté. Me sentía enojada.
Al día siguiente me llamaste... Ojalá no lo hubieras hecho. Ya había olvidado que te extrañaba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario