Estoy dolida. No puedo recordar nada bueno que haya vivido contigo. Todo me duele, en lo más profundo, lo que más me duele es lo tonta que fui al ser tan permisiva contigo. Dejé que entraras en mi vida pero no para mejorarla, sino para revolerla toda con tus temores y debilidades. Y si, quizás no fui el mejor ejemplo ni la persona más sensata para ayudarte en tu camino, pero sencillamente al final no pude más. No pude cargar con tus cargas, tengo las mías y son más que suficientes.
La pregunta ahora es, ¿qué sigue? Tengo miedo de volver a llorar por otro tonto que me haga sentir tonta. ¿Qué sigue? ¿Alguien sabe?
No hay comentarios:
Publicar un comentario